Dejar la terapia a medias no borra lo que ya se trabajó, pero sí puede dejarle la puerta abierta al problema para que vuelva a aparecer, sobre todo cuando el proceso involucraba a más de una persona, como en pareja o en familia, y solo una de las partes puso el trabajo real. Ahí está casi siempre la reincidencia: el trabajo quedó incompleto de un lado, aunque la terapia sí haya funcionado en su momento.
Por qué en pareja o familia busco sumar a más de una persona
Cuando el conflicto es de pareja o de familia, trabajar solo con quien pidió la cita ayuda, pero la dinámica sigue viva del otro lado. Por eso, cuando es posible, invito también al cónyuge o a otros miembros de la familia a involucrarse en el proceso, para que el cambio tenga una base real y sostenida y no dependa de una sola persona cargando todo el peso.
Si ya dejaste un proceso a medias
No hace falta "empezar de cero" con culpa. Retomar la terapia, presencial en Guatemala o en línea, aunque haya pasado tiempo, sigue siendo un paso válido, y muchas veces se avanza más rápido porque ya hay un terreno trabajado de antes.